domingo, 20 de mayo de 2012
Un trabajador
Hace muchos años dediqué este post a un currante, un señor que trabajaba en la empresa donde entonces yo pasaba mis días.
Recuerdo ese día con mucha claridad, la sensación de melancolía que me invadió en ese momento, el darme cuenta de que, efectivamente, la vida es un momento.
Algunas veces,todavía hoy, pienso en él y en esas sensaciones y, por eso, he querido recuperar ese artículo que escribí en su momento, cuando aún era joven
Un trabajador sale por la mañana de casa, es víspera de festivo y su hermano está muy enfermo.Sabe que , en cualquier momento, alguien le llamará para decirle que ha muerto...se pone su camisa y pantalón azul de trabajo, se dispone a empezar la jornada, alguien le llama, no es su zona, pero tiene un problema con la caldera...
Asi empezaba y acababa el dia de uno de nuestros compañeros, Manolo Garcia Rey. Una caldera explotó accidentalmente, partiendo su cabeza practicamente en dos...
Ironias del destino, su hermano fallecía en Galicia, víctima de una grave enfermedad, el mismo dia, casi en el mismo momento del accidente. La mujer de Manolo llamó al trabajo, buscaba a su marido para decirle que debía irse urgentemente a Galicia...y una, que lo sabe, debe callar, y, mentalmente empiezas a decirle "Señora, que dios la bendiga, pero su marido...no puedo avisar a su marido, está muriendose en el hospital", con un nudo no sabes dónde y una sensación de tristeza que no se va tan facilmente.
Me imagino a esta señora, haciendo la maleta, poniendo los calcetines de su marido a un lado, recibiendo una llamada que le decia que su marido se moria...y diciendome "Gracias, eres muy amable"
Este post está dedicado a nuestro compañero de EMMSA,
Manuel Garcia Rey
1 de noviembre de 2005
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
